LEYENDA SOLARUM



 

TEQUILA SOLARUM

 

 

Cuenta la mitología mexicana, que el quinto sol fue creado por los dioses de la antigua ciudad de Teotihuacán, cuyo mito da explicación a ciertos fenómenos presentes en los pueblos prehispánicos.

Se dice que el Dios Quetzalcóatl debía de viajar al inframundo a recuperar los huesos humanos de la última era para la recreación del hombre actual y poder poblar el nuevo mundo.

Al llegar al inframundo, tomó los restos de los ancestros y huyó para que los dioses guardianes de ahí no lo detuvieran, pero su armadura de oro y plumajes hacían la batalla muy complicada para huir.

Después de un largo recorrido, Quetzalcóatl cae en un abismo inundado de un líquido con un aroma muy peculiar llevándolo a la inconciencia por varios días. Al despertar, se dio cuenta que se encontraba en un lugar mágico y que había ocurrido algo inesperado, ese líquido se había fusionado con las partículas de oro de su vestimenta creando un elixir que dio vida al hombre del quinto sol.
Por miles de años, este líquido que llamaron agua de vida eterna, quedó resguardado en un lugar secreto para que fuese encontrado por el patriarca del nuevo mundo.

Es aquí donde nace Casa Kadush, cuando un antiguo alquimista que exploraba los campos de agave de la ciudad de Tequila Jalisco se enfrenta a una tormenta que lo hace caer en una grieta abismal llevándolo a descubrir el escondite donde se encontraba el agua cristalina con destellos brillantes. Ahí comprendió que ese líquido era el agua de vida que tanto deseaba encontrar la humanidad, y que él era el elegido de transmitir el sabor de su legado. Así es como se crea Tequila Solarum, un tequila añejo cristalino con hojuelas de oro comestible de 24K.